Abás condena ataque en Jerusalén cometido al parecer por miembros del FPLP

18/Nov/2014

La Razón

Abás condena ataque en Jerusalén cometido al parecer por miembros del FPLP

En un comunicado
difundido a través de la agencia de noticias local Wafa, la presidencia
palestina insistió en su compromiso con la solución de los dos Estados y las
medidas acordadas en Ammán en las últimas semanas para restablecer la calma en
Jerusalén.
“La presidencia
palestina condena toda forma ataque que tenga como objetivo a civiles sin
importar quien lo haya cometido. La presidencia palestina condena el ataque que
causó la muerte a los que oraban en uno de los lugares de rezo de
Jerusalén”, explicó la nota.
“Pedimos el fin
inmediato de las acciones (israelíes) dentro de la mezquita de Al Aqsa (tercera
en la jerarquía del Islam) y el fin de las provocaciones del gabinete de
ministros israelí”, agregó.
Al hilo de este
argumento, Abás reiteró que los palestinos “estamos comprometidos con una
solución justa cimentada en el principio de los Estados y en el respeto a los
acuerdos logrados en Jordania para restablecer la calma en Jerusalén.
Al menos seis personas,
entre ellas los dos presuntos atacantes, murieron hoy en un tiroteo en una
sinagoga y yeshiva (seminario rabínico) del barrio ortodoxo de Har Nof, en
Jerusalén Oeste, informó la Policía local.
Según la “Estrella
Roja de David”, otras ocho personas resultaron heridas -algunas de ellas
graves- cuando dos hombres, al parecer palestinos de Jerusalén Este, armados
con un cuchillo, un hacha y una pistola, entraron en la sinagoga y atacaron en
dos lugares distintos a los que rezaban antes de ser tiroteados por agentes
israelíes.
La Policía ha confirmado
la muerte de cuatro israelíes y la de los dos atacantes, y asegurado que
investiga lo que considera un ataque terrorista, el segundo más grave
perpetrado en Jerusalén desde el fin de la Segunda Intifada.
Según los investigadores,
los agresores -tiroteados por la Policía- han sido identificados Ghasan Abu
Jamal y Odai Abu Jamal, residentes en el barrio árabe de Yabal al Mukaber, en
Jerusalén Este, y que al parecer trabajaban en la zona.
Ambos serían miembros del
Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP), organización de izquierdas
que también ha alabado la acción.
En un comunicado, Rabah
Muhana, portavoz del grupo en la Franja de Gaza, pidió a Abas “poner fin a
la cooperación” con Israel y a “intensificar la lucha armada”.
Un grupo de personas
festejó en la Franja la noticia con disparos al aire.
Los movimientos
islamistas radicales palestinos Hamás y Yihad Islámica aplaudieron el ataque y
subrayaron que se trata “de la reacción natural a los crímenes que
perpetran los ocupantes y los colonos”.
En un mensaje colgado en
su página de la red social Facebook, el portavoz de Hamás en Cisjordania, Husam
Badrán, vinculó el ataque con la muerte el lunes de un conductor palestino de
autobús, que apareció ahorcado.
Mientras que la policía
israelí asegura que se trató de un suicidio, tanto la familia como los amigos
denunciaron que fue víctima de un ataque de judíos extremistas.
“Bendecimos la
operación en Jerusalén y apreciamos el heroísmo de quienes la llevaron a cabo.
Es un acto selectivo de resistencia a la ocupación y la respuesta práctica a
los continuos crímenes de los ocupantes, el último de los cuales ha sido
ahorcar a sangre fría a un conductor de autobús ayer en Jerusalén”, afirmó
Badrán.
Por su parte, el primer
ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que responderá “con puño de
hierro” al ataque, el más sangriento perpetrado en la ciudad desde 2008.
En un breve comunicado de
prensa, el jefe del gobierno israelí también acusó a Abás a Hamás de provocar
el ataque.
“Este es el
resultado de las provocaciones lideradas por Hamás y Abu Mazen (Abás), unas
provocaciones que la comunidad internacional ignora de forma
irresponsable”, dijo Netanyahu antes de mantener una reunión de su
gabinete Seguridad.
“Responderemos con
puño de acero a este brutal asesinato de judíos que habían acudido a rezar y se
toparon con reprobables asesinos”, concluyó.